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viernes, 1 de agosto de 2014

MEMORIAS 2 de la Fábrica de Sueños (parte 3 de 3)

Vamos a seguir comparando lo que vemos en los unitarios que dicen basarse en "la vida real". Yo creo que al principio, siempre deberían poner un aviso: "Se han modificado y exagerado varias situaciones de la anécdota original con la finalidad de inyectarle más dramatismo al episodio de hoy".

Vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Les gusta este tipo de programas? ¿Los entretiene y les provocan emociones encontradas? De acuerdo, ése es el objetivo: el entretenimiento. Sin embargo, el problema comienza cuando el televidente empieza a creer que una "recreación de los eventos" sustituye a la experiencia real.

Los estudios en psicología del televidente indican que ciertos grupos socio económicos de amas de casa permiten a sus hijos el acceso a este tipo de contenidos cargados de morbo y anomia social, con la intención de "mostrarles las cosas como son" y de los riesgos que se corren al romper las reglas de la moral imperante. Y a veces, los protagonistas se salvan de milagro, literalmente.

Yo no digo que sea bueno o malo que la TV se convierta en la "policía de las conciencias"; lo importante es que seamos críticos con el juego de identificación en el que nos veremos inmersos, y si vamos a aceptar o no la moraleja final, que es inherente al melodrama tradicional.

Sólo recuerden que en la novela "1984", el Ministerio del Amor y el de la Verdad, en realidad eran los sótanos de la tortura psíquica y la propaganda emocional, respectivamente; dando como resultado la reprogramación neurolingüística y posterior eliminación, de aquellos que cayeron en desgracia ante la maquinaria del sistema.

MEMORIAS 2 de la Fábrica de Sueños (parte 2 de 3)

¿Les gustan los paneles de Realidad TV? ¿Se divierten con ellos? Yo no le veo nada de malo a eso. Lo que me parece poco saludable es que nos quieran hacer creer que son "como la vida misma". 

¿Por qué afirmo lo anterior? Porque su servidor alguna vez tuvo la oportunidad, hace algunos años, de participar en uno de estos "Reality's"; pero no como panelista, sino como GUIONISTA.

Así es mis estimados, lo que ustedes ven en pantalla NO es una problemática de la vida real, es una farsa llevada al extremo por ciudadanos que antes del programa no se conocían entre sí. Son personas extraídas de colonias de muy bajos recursos a las que se les ha ofrecido una torta, un refresco y la promesa de convertirse en los nuevos "actores" que México esperaba.

Si lo analizan por un momento, se darán cuenta que las situaciones planteadas en estos "Shows", son eso: espectáculo crudo y sin maquillaje. Pan y Circo.

Sí lo confieso, yo estuve una vez detrás del libreto; planteas el conflicto (entre más enredado, melodramático y morboso, mejor). Y la producción y los improvisados actores se encargan del resto, dirigidos por el/la conductor(a) en turno.

Así que si les gustan estos programas, adelante: disfrútenlos... pero que no les quieran hacer creer que están presenciando un caso de la vida real. A fin de cuentas, el mundo es un gran teatro y la gente, actores simples, ¿verdad?