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sábado, 27 de septiembre de 2014

L*s guionistas, también lloran".

Del otro lado de la pantalla, también se sufre, como en muchos otros oficios. A veces pienso que si no fuera por la mera vocación, nadie trabajaría en este bisne por mero dinero. ¿O de plano somos tan ambiciosos, tan soberbiamente apasionados en nuestros pequeños cotos de poder imaginarios?
Tenemos casos dignos de la vida real. Guionistas de TV que...
* Por dejar pasar el tiempo, adaptando novela tras novela, sin parar... Empiezan a llegar a la menopausia, no se han preñado y cuando se deciden a hacerlo, traen al mundo hijos con defectos congénitos.
* Amanecen sin vida con el control remoto de la TV en la mano, víctimas del rigor mortis por una sobredosis de Valium o Aderall (o una combinación de ambos).
* Han descuidado o de plano no se dieron tiempo para educar a sus hijos, y ahora tienen que mandarlos a campamentos militares en EUA para que "enderecen el camino".
* Sufren de un cansancio general tan al extremo que cuando se deciden a llevar una vida sana... se desmayan mientras nadan en el gimnasio y se ahogan.
* Se les comienza a quemar la retina después de tantas horas frente al monitor de la PC y tienen que usar escribientes para dictar sus libretos, pues ya no ven más allá de sus narices; aparte de que al salir a la calle siempre deben llevar un lazarillo o de menos, lentes obscuros.
Pero el show debe continuar, pues una vez al aire, la producción no se detiene; y menos si tu productor(a) es de los que les gusta ir modificando el argumento cada dos semanas, según el rating que se vaya obteniendo, de acuerdo con los dictámenes que vayan enviando el "Instituto Verificador de Gustos de las Audiencias"; y la compañía "Blindaje de Guiones A.C.".
Sí, los analistas del Instituto y la Compañía nos indican las "ventanas de oportunidad" para mejorar las telenovelas; pero a veces, sólo algunas veces, dan ganas de aventarse desde dichas ventanas.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Exclusividad.

Sí hay historias nuevas qué contar, novelas completas y terminadas en formato de guión, pero están resguardadas, blindadas; encadenadas y condenadas a no salir a la luz por los menos hasta dentro de 25 años. 

¿Por qué? Porque sus creadores han firmado un contrato de exclusividad con el corporativo, donde una de sus cláusulas, en la letras (no tan) pequeñas, especifica que los derechos de producción y explotación pasan a formar parte del banco de argumentos de La Fábrica.

Es como componer melodías que jamás serán escuchadas, pintar cuadros que nunca serán exhibidos al público. dramas que jamás serán representados. Y no es por mero egoísmo, es para prevenir que otras empresas no puedan tener acceso a ellas, ni puedan producirlas.

Sí, hay un lugar donde a los escritores les pagan medianamente bien para que desarrollen proyectos que jamás verán la luz; donde parte del precio moral que tienen que pagar los creativos a su vez... será permitir que les pongan grilletes y mordazas a sus retoños literarios y que nunca, nunca puedan dejar escuchar su voz.

Al menos, no en esta generación de televidentes.




lunes, 8 de septiembre de 2014

Refritos al fin y al cabo.

Adaptaciones. Versiones Libres. Remakes. Llámenlos como quieran, refritos al fin y al cabo de la Gran Sartén. Lo importante es que se hagan con calidad y acordes a los tiempos actuales.

Recuerdo que hace 12 años se adaptó una novela colombiana, donde en un episodio entraban unos sicarios a una escuela preparatoria. La guionista en jefe se puso histérica, gritando al teléfono "¡Los niños, la sangre, balazos...! ¡Noooo, la juventud no debe ver eso!" Y se suprimió toda esa sub trama pues, según la escritora "Eso no pasaba en México".

Hoy con tristeza, tomo conciencia de que en la actualidad, esa escena ya ha sido superada con creces por la realidad mexicana. Ya no es posible ocultar la marejada de sangre y violencia, donde los adolescentes corren tras el sueño del traficante. 

¿Todavía quedan niños que quieran ser astronautas, médicos, bomberos? 

¿O es que ahora sólo aspiran a formar parte de las tropas de élite (de un bando u otro) y saber manejar armas sofisticadas, como si estuvieran dentro de un videojuego?


Sigamos hablando de las adaptaciones. Una vez nos tocó trabajar con un original argentino. 

Llegó un momento en que la presión de grabación, ya con el programa al aire, la productora asociada amenazó al escritor con utilizar los libretos argentinos si no le mandaba YA los libretos "mexicanizados". 

Para salir del bache, su servidor diseñó un macro de Word (sí, los originales estaban en ese formato) para cambiar los nombres, algunas expresiones coloquiales, "vos" por "tú", "vosotros" por "ustedes", etc. 

Eso alivianó un poco a los escritores, pero aún así, al haber eliminado ciertas anécdotas, poco a poco nos tuvimos que olvidar del original por lo que el equipo literario tuvo que crear nuevas tramas.

O sea, que más o menos a la mitad de la novela mexicana, ya no había NADA que se pudiera utilizar del original (lo que implica un pago desperdiciado en la empresa, por pagar derechos de autor de TODA la novela para los argentinos).

La pregunta que nunca hice fue: si cada vez que se compran los derechos de una novela extranjera, se termina escribiendo una totalmente nueva... ¿por qué empeñarse en adquirir lo "ya probado", o lo que fue "un hitazo" en otras latitudes, en vez de empezar de cero con un original, escrito por talento nacional?



Lo que le piden a cualquier editor.

Vigilar la coherencia y verosimilitud de una historia. Eso es lo que le piden a cualquier editor, de libros, revistas o guiones. En el caso de la TV, eso funciona exclente para las series, donde al menos tienes una semana para checar un libreto de una hora; pues se transmite un episodio a la semana.

En el caso de las telenovelas, el proceso cambia, pues salimos de lunes a viernes con un capítulo nuevo; y a veces a los escritores escriben lo que saben de temas en realidad no conocen, planteando lo que a su vez han visto en pelìculas. Retroalimentación pura.

La mayoría de las veces todo se arregla con una rápida verificación en el internet con una fuente confiable; pero no falta el guionista que te requiera "voluntariamente a fuerzas" que hables en persona con un doctor, albañil, psicòlogo, ingeniero, agente del MP, panadero, etc. 

Platicar en persona con los expertos no molesta, lo que frustra es que al final del día, ya viendo que la realidad no coincide con lo que necesita el argumento para avanzar, el guionista apele al famoso "tengo Licencia Literaria" (es como la de James Bond, charola impresa y todo; y te la restriegan en la cara) y desestime tu trabajo de investigación.

A fin de cuentas, te responden: "Vamos dirigido a un público clase D+, y C- con una escolaridad promedio de primero de secundaria, ¿quién podría notar la coincidencia entre "casualidad" y "causalidad"?

Así, tuve que dejar de lado el rigorismo fáctico para centrarme más en los contenidos emocionales del argumento; no vaya a ser que pase lo que a una gran escritora, cuyo productor entró en la histeria al ver que Bob Esponja le ganaba en rating a su novela.

¿Qué fue lo que pasó? Que la escritora, buscando verosimilitud, buscaba cierto tipo de arácnido que pudiera transmitirle una enfermedad a la protagónica... pero la paciencia se le acabó al productor, y despidió a la guionista.

- ¿Por qué me quitas la novela? - preguntó ella.

- ¡Porque en tu historia no veo amor, sólo hay arañas! - respondió él.


Todo depende de la convención dramática que se establezca desde el planteamiento de la historia, y del pacto implícito con el publico en la denominada "suspensión de la incredulidad". Si vamos a ver una película de Alfred Hitchcock ya tenemos una idea de universo narrativo al que vamos a jugar imaginariamente, su genialidad en parte era de partir de lo cotidiano y de repente zas, al misterio y la intriga. Pero en algunas telenovelas empezamos con ciertas "leyes" de cómo se rige dicho mundo y luego los guionistas las rompían por mera laxitud, y se notaba.

Reglas no escritas de la TV

Una de las reglas no escritas de la TV es que los actores NO deben tener acceso a los teléfonos de los escritores; la razón es muy simple: hay algunas actrices o actores que llaman incesantemente a los guionistas (o al editor literario si falla lo anterior) para preguntar por "su personaje". 

Los intérpretes te pueden pedir si les puedes dar más parlamentos, más participación en pantalla, contarte sus grandiosas ideas de cómo el personaje secundario puede ayudar al principal, etc. 

Gracias al Cosmos que para eso están los productores, De lo contrario, puedes encontrarte en situaciones embarazosas como (saber que a cierto actor/actriz lo van a despedir, pero área literaria tiene que enterarse primero por arreglos de trama) toparte con la persona en cuestión y que en algún momento te pregunten... "¿Y, qué tal ven a mi personaje?".

¿Qué les responderían, ustedes, sabiendo que sus participaciones están por finalizar?

viernes, 1 de agosto de 2014

MEMORIAS 2 de la Fábrica de Sueños (parte 3 de 3)

Vamos a seguir comparando lo que vemos en los unitarios que dicen basarse en "la vida real". Yo creo que al principio, siempre deberían poner un aviso: "Se han modificado y exagerado varias situaciones de la anécdota original con la finalidad de inyectarle más dramatismo al episodio de hoy".

Vuelvo a hacer la misma pregunta: ¿Les gusta este tipo de programas? ¿Los entretiene y les provocan emociones encontradas? De acuerdo, ése es el objetivo: el entretenimiento. Sin embargo, el problema comienza cuando el televidente empieza a creer que una "recreación de los eventos" sustituye a la experiencia real.

Los estudios en psicología del televidente indican que ciertos grupos socio económicos de amas de casa permiten a sus hijos el acceso a este tipo de contenidos cargados de morbo y anomia social, con la intención de "mostrarles las cosas como son" y de los riesgos que se corren al romper las reglas de la moral imperante. Y a veces, los protagonistas se salvan de milagro, literalmente.

Yo no digo que sea bueno o malo que la TV se convierta en la "policía de las conciencias"; lo importante es que seamos críticos con el juego de identificación en el que nos veremos inmersos, y si vamos a aceptar o no la moraleja final, que es inherente al melodrama tradicional.

Sólo recuerden que en la novela "1984", el Ministerio del Amor y el de la Verdad, en realidad eran los sótanos de la tortura psíquica y la propaganda emocional, respectivamente; dando como resultado la reprogramación neurolingüística y posterior eliminación, de aquellos que cayeron en desgracia ante la maquinaria del sistema.

MEMORIAS 2 de la Fábrica de Sueños (parte 1 de 3)

Comenzamos de nuevo el conteo, pues éste ya es otro capítulo. 

Hablemos de los comediantes. Yo creo que todos sabemos que detrás de un gran cómico hay un buen equipo de guionistas. Es obvio que ese torrente de creatividad y buen humor no puede provenir únicamente del intérprete, ¿cierto?

¡Pues no es cierto! (pun intended) ¿Sabían que hay varios "cómicos" que explotan 24/7 a sus libretistas, "seleccionando" los sketches que sus asalariados crean, de acuerdo a los caprichos y antojos que tengan ese día?

Y el asunto sería más risible si no fuera porque de cada 10 sketches escritos y pulidos, sólo 5 son aprobados por el dictador; y esos 5 sólo 3 serán grabados y sólo uno saldrá al aire... con la pequeña salvedad de que los 10 sketches originales, estarán registrados en derechos de autor bajo el nombre del comediante en turno; para que en futuras emisiones, las regalías vayan directo a manos del intérprete, no del guionista.

Los 5 sketches "no aprobados" pasan al Banco de las Risas para uso en casos de emergencia. Al guionista (que apegados a derecho debería conservar la autoría original) sólo recibe un pago único por sketch aprobado y que haya salido al aire.

Para colmo, algunos de esos actores se sienten los reyes de la sátira social y la crítica política, cuando son sólo meros intérpretes del ingenio y mordacidad de su equipo literario...

... en tanto otros, se auto convencen de ser hombres "hechos a sí mismos", y llegan al descaro de enseñarles maletas deportivas repletas de dólares a sus empleados para decirles: "Si le echan ganas, algún día llegarán a tener sus propias maletas repletas de dinero, como yo".

miércoles, 23 de julio de 2014

MEMORIAS de la fábrica de sueños (parte 8 de 8)

Hay muy pocos remordimientos que tenga respecto a las modificaciones que hice a los libretos al editarlos; de hecho NO me arrepiento de ninguno de los que hice; todos tenían una razón de ser, que ciertos adaptadores se lo tomen a título personal, no es mi culpa.

La única espinita que me queda al respecto, es sobre una integración de producto... y no, no fue de alimentos chatarra, ni de teléfonos celulares, ni de toallas sanitarias: fue sobre una vacuna.

Aclaro: yo estoy a favor de los esquemas de vacunación del estado; tampoco recomiendo a los que esto leen que dejen de vacunar a sus hijos o a ellos mismos en caso de ser necesario.

Sin embargo, para cierta telenovela juvenil, hicimos una integración argumental (sí, dentro de la trama y todo) a favor de un producto farmacéutico: una vacuna contra el papiloma humano.

Una de nuestras protagonistas adolescentes hablaba con sus padres sobre la importancia de esta medida preventiva y la llevaban al doctor; luego, la vacunaban.

Hoy, años más tarde, empieza a salir en las noticias que dicha vacuna, cuando la promovimos, todavía NO estaba aprobada por la FDA en los EUA: y que la propia creadora de la vacuna AÚN tenía sus dudas sobre la efectividad de dicho producto. Es más, hay rumores de efectos secundarios graves por la aplicación de dicha vacuna.

Y es entonces cuando te sientes parte de un complot tipo la película "El Jardinero Fiel": donde usan a los habitantes de África para hacer estudios de doble ciego para probar una vacuna contra el VIH; sin avisarles a los sujetos del experimento en cuestión, claro.

Mi único consuelo es que esas escenas sólo fueron exhibidas en su transmisión en México; y que fueron removidas para su versión internacional. O al menos, eso me dijeron.

Nuevamente, quedan al descubierto los acuerdos implícitos entre las grandes corporaciones y las multinacionales; no es lo mismo promover el consumo de un cereal fitness, que la aplicación de una vacuna todavía en estudios experimentales.

MEMORIAS de la fábrica de sueños (parte 6 de 8)

Sí, lo admito... de no haber sido becado por el Centro de Capacitación de Escritores de Televisa. hace 15 años, jamás habría logrado entrar al mundo del guionismo de TV. Sin embargo, a lo largo de todo ese tiempo, fui testigo de cómo el Diplomado en Creación Dramática fue evolucionando para cada vez volverse más y más "elitista".

Al principio, los 3... únicos requisitos que pedían era: preparatoria terminada, talento y disponibilidad tiempo completo. (Así fue como yo entré; dejando de lado una incierta carrera la Facultad de Ciencias de la UNAM).

En la generación siguiente (dos años más tarde), se pedía que los interesados fueran egresados o que estuvieran por terminar carreras relacionadas con las Ciencias de la Comunicación. También se les aplicó examen "creativo" igual que a mi generación. (Te daban un conflicto argumental ad hoc, y 2 horas máximo para escribir el guión).

Para la siguiente generación, dieron un paso aún más elitista; se pedía que no sólo fueran egresados de la carrera de comunicación o afín, sino que además fueran de Universidad Privada. (O sea, que sólo les faltó poner el típico aviso de "Politécnico y UNAM, inútil presentarse").

Y para no hacerles el cuento largo, generación next: el Diplomado se salió de la empresa para irse directamente a la Universidad Iberoamericana; ahí ya no supe más. Hubo un cambio de directivos y una entrega de diplomas digna del programa "Bailando por un Sueño" en un foro de la empresa.

Por cierto, cuando yo salí de la Escuela de Escritores resultó que la vinculación al interior de la fábrica era tan deficiente, que muchos productores y ejecutivos ignoraban que en la empresa se hubiera impartido tal diplomado. NADIE sabía de nuestra existencia. Y si lo sabían, lo olvidaban cuando les convenía.

O sea, fuimos como una especie de black-operation, donde nos entrenaron para manipular las emociones del espectador a través del guionismo; fuimos un experimento tan sigiloso y secreto que nuestros expedientes literalmente "desaparecieron" cuando hubo cambio de directivos; con decirles que a una compañera mía que necesitaba una constancia con valor curricular, se la negaron, pues en ningún lugar encontraron su expediente.

Así que la única constancia de haber estado en ese curso, es mi Diploma. Y el tiempo que trabajé, ya fuera del laboratorio de manejo de emociones a través de la palabra escrita.

Es una pena que al haber generado más de 50 egresados, a todos se les limite a ser los chalanes de las "vacas sagradas" o simples refriteros de novelas setenteras, sólo porque el criterio de inversión para cada nueva telenovela sea: "es un éxito ya probado, sólo tropicalízalo o actualízalo".

Tal vez ahí se encuentre parte de explicación del porqué las telenovelas mexicanas actuales están sufriendo un impasse creativo. ¿Y saben qué? ¡Se-lo-me-re-cen!

P.D. Este texto fue escrito con la enjundia de las "entrañas", sólo que reestructurado por el cerebro: tal y como ustedes me enseñaron.

MEMORIAS de la fábrica de sueños (parte 5 de 8)

Sí, a veces la presión de la producción y velocidad de una grabación requiere aumentar el número de guionistas que desarrollen una escaleta; así que podría haber 1.5 escritores fantasma por cada guionista oficial (con crédito en pantalla); oh, sí: yo he sido uno de esos 0.5 fantasmitas.

Todo esto presume un "pacto de caballeros" (o damas) entre los implicados; sin embargo, los problemas comienzan cuando el productor promete darte crédito si le ayudas al equipo literario a sacar libretos a la velocidad de la luz para su respectivo desglose y grabación.

Con decepción, recuerdo a cierto productor, famoso por sus novelas de tema populachero (tipo el Mayor Premio) que le prometió a su jefe de escritores anexarme oficialmente a la nómina si les ayudaba a sacar el thriller que ya estaba en pantalla (pista: diamantes, muchos diamantes ocultos en un camino secreto).

Y es que de los escritores conocidos del productor, la mayoría eran especialistas en farsa barata y no en thriller por eso me llamaron específicamente a mí.

De buena fe (jajaja, que ingenuo fui) entre los implicados comenzamos a tirar líneas argumentales y a desarrollar escaleta. Ya en la recta final, cuando ya se había hablado con los ejecutivos correspondientes, respecto a mi pago... Mr. Producer puso como "asistente literario" ¡a su primo! (era más que obvio, por los apellidos).

Como mi nombre nunca apareció en la portada del libreto (ni en pantalla), no había forma de probar mi fantasmagórica participación. Se acabó la novela, y empecé a darme vueltas por las oficinas de Mr. Producer, pidiendo una cita con él.

Otra pista: tanta es la paranoia de este señor, que hasta CCTV tiene en la recepción de su oficina. Como era de esperarse, "me vio", pero nunca me recibió. Y el centro de costos (el presupuesto) se cerró.

No'más fueron los últimos 42 libretos de la novela y 3 meses "desperdiciados" de mi vida; pero una cosa sí me quedó clara: "a las palabras se las lleva el viento", especialmente en el tercer piso del edificio de producción de la fábrica de sueños.

MEMORIAS de la Fábrica de Sueños (parte 4 de 8)

La mayoría de las empresas se jacta (o al menos recalca) que no discriminan por preferencia sexual, religiosa, etnicidad, etc.

Sin embargo, en la práctica... no siempre es así. Y menos en la fábrica de sueños: la creadora de estereotipos de belleza; donde todo es juzgado por las meras apariencias.

Mi trabajo como editor literario no requiere que ...salga a cuadro, así que podía darme el lujo de ser "feo" y presumir que jamás me había tenido que acostar con alguien para conseguir un contrato (y todos me creen, of course).

Ah, pero... entre escritores es otra cosa: vari@s proyectan sus frustraciones y deseos en los libretos, como cierta guionista que padecía obesidad mórbida y que me rechazó con sólo ver mi foto del currículum

- "Ay, no me gustan sus rastas"- dijo ella;

- Mana, pero si no te vas a casar con él; cada quien en su casa... - dijo su amiga.

- Pero yo quiero un editor así, como Bad Pritt, werito, con clase.... (la gorda se empieza a acariciar sensualmente pantorrillas).

Ejem.... total, ni siquiera llegué a la entrevista con el productor en cuestión sólo porque a la gorda no le gustó mi pelo.

Posteriormente, con las ganancias del horrendo refrito que escribió de cierta novela, la escritora tuvo para pagarse un bypass gástrico y reducir así su lonja; luego consiguió marido con su nuevo cuerpo y vive feliz en zona residencial.

Yo, sigo con mis rastas; y estoy pensando seriamente en raparme.

MEMORIAS de la fábrica de sueños (parte 3 de 8)

Érase una vez, un libreto (creo que era el 406) donde el final de viernes (el más importante de la semana) era con la protagónica adolescente diciendo: "el maestro se quiso meter conmigo en la regadera".

En realidad ella estaba con sobredosis de tacha y el maestro la metió a la regadera fría (con todo y ropa) para combatir el golpe de calor. Como... la chava estaba drogada, no recordaba bien lo que pasó.

El inocente y creativo editor literario (yo) pensó... "le falta punch" y cambié la línea a "el maestro me quiso toquetear en la regadera".

Pero lo que nadie se esperaba, hasta que lo vimos al aire, es que el director de escena le cambió a: "¡el maestro me quiso violar en la regadera!".

NEXT: violenta tormenta telefónica tetra-partita entre productor, escritora, editor, director.. porque lo que sucedía el capítulo del Lunes (echan de la casa al maestro) se veía demasiado débil para la fuerte acusación de la chava.

CONSEJO: (me lo dio la jefa de Supervisión Literaria, meses después). Mucho ojo, Iván... si escribes una escena fuerte y acotas "se escucha un balazo y el personaje X cae", el director SIEMPRE hará más intensa la escena (habrá forcejeo, un balazo, y el personaje X caerá, en medio de un charco de sangre).

Y pensar que hay "escritoras" que se desmayan si a su retoño le sale sangre por la nariz...

MEMORIAS de la fábrica de sueños (parte 2 de 8)

En un post anterior quedé en revelar de cierta maniobra "gangsteril" de parte de un cliente.

Y no, no hablo de un reconocido Osito que si no le gusta cierta novela por inmoral, indecente o por presentar actos contra natura, retira sus anuncios.

Esta vez, el responsable del chantaje (no encuentro otra forma de describirlo) no fue no una, ...sino varias... ¡empresas farmacéuticas!

Con decirles que se tuvo que cambar TODA la trama de la telenovela (faltando tres semanas para entrar a grabar; o sea, el infierno de los guionistas).

¿Qué pasó? Pues que de alguna manera se filtró al exterior que parte de la intriga de esa telenovela involucraba a un gran laboratorio farmacéutico que en realidad era una compañía dedicada a crear armas bioquímicas.

Y entonces, Big Pharma saltó, junto con los productos milagro, amenazando con que retirarían su publicidad de todos los canales de la empresa, si nos atrevíamos a hablar mal de la industria farmacéutica.

¿Por qué se sintieron aludidos? ¿Acaso existe alguna empresa que fabrique ácido acetil salicílico, insecticidas, pesticidas y gases nerviosos... todo al mismo tiempo?

La fábrica de sueños tuvo que ceder, y en los ajustes para la versión a grabar, se eliminó lo del gran complejo industrial y lo cambiamos con un pequeño laboratorio casero, dirigido por un científico casi autista; patrocinado por el villano, claro.

Sólo les daré una pista: el original de esta novela es argentino, y se llamaba "Resistiré".


https://www.youtube.com/watch?v=-G2KZ4WRiAQ

MEMORIAS de la fábrica de sueños: (parte 1 de 8)

Mucho se ha escrito y especulado sobre la nueva ley que prohíbe la publicidad de alimentos chatarra y refrescos, lo cual le ha dado al traste a las telenovelas juveniles e infantiles; yo trabajé 13 años en ellas (las juveniles) y pues, ese nicho se nos ha cerrado.

Lo único que NO voy a extrañar de esa dinámica son las reuniones con mercad...otecnia y "el cliente". Jamás en mi vida he conocido gente más zalamera que los de "ventas" (representando a la empresa) y más intensa que "el cliente" (representando a los anunciantes); es un festín de hipocresía y sobreactuación que ni en el mismo foro de grabación se daba.

Lo más divertido era ver que ambas partes sabían que estaban jugando su rol, instalados en la banalidad y el más puro culto al hedonismo. Las de ventas, siempre tan amables, vestidas tan chic, hablando de las maravillas de su nueva máquina de café expresso; más siempre tensas por el temor de echar a perder la reunión. En dos palabras: "pobres neuróticas".

Por su parte, "el cliente" tratando de ver si podía cambiar la trama de la novela a favor de su producto; (por eso me llamaban a mí, para decirles porqué NO se podía hacer una integración tan obvia); claro, siempre llegábamos a un acuerdo....

....pero no es lo mismo mostrar un celular en pantalla que hacer toooda una subtrama para ver al protagónico soñando con comprar su aparato, yendo a la tienda, comprándolo, para que luego le llame a la protagónica "porque sólo quería escuchar tu voz".

Para "el cliente" una frase: "¡Bájenle a su histeria!

Sin embargo, una vez fui testigo de una práctica que podríamos llamar "gangsteril", por parte de un cliente... pero eso será tema de otro post.